En el marco de sus 150 años de experiencia, Romaco continúa demostrando por qué es un referente global en tecnología farmacéutica, incluso frente a formulaciones altamente desafiantes.
La metformina es uno de los fármacos orales más prescritos a nivel mundial para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y representa el segundo mayor volumen de medicamento procesado. Sin embargo, su producción a gran escala implica retos importantes. El principio activo, clorhidrato de metformina, es higroscópico y presenta una fluidez deficiente, lo que complica la compresión directa y aumenta el riesgo de problemas como variación de peso, adherencia o defectos en la tableta. A esto se suma un alto contenido de fármaco en la formulación —frecuentemente superior al 80 %—, lo que limita el uso de excipientes para mejorar el proceso.
Ante este escenario, se llevó a cabo una prueba de producción utilizando la tableteadora KTP 720X, enfocada en evaluar estabilidad del proceso, uniformidad de peso y desempeño a altas velocidades. El ensayo inició a 65 rpm, alcanzando una producción aproximada de 400,000 tabletas por hora, con una variación de peso extremadamente controlada de ±0.6 %, manteniendo la dureza de las tabletas dentro de rangos consistentes.
Posteriormente, la velocidad se incrementó a 80 rpm, elevando la producción a cerca de 488,000 tabletas por hora. Durante una operación continua de 50 minutos, la uniformidad de peso se mantuvo dentro de ±1 %, confirmando la robustez del proceso incluso bajo condiciones de alta exigencia. La inspección posterior no mostró acumulación de polvo en la cámara de compresión ni en el área de accionamiento, evidenciando un diseño limpio y una separación efectiva de compartimentos.
Como parte final del ensayo, se realizó un cambio de producto de tabletas de metformina de 1000 mg a 500 mg. El cambio se ejecutó de forma fluida, demostrando la flexibilidad del equipo para adaptarse a diferentes concentraciones sin comprometer el desempeño.
Este caso confirma la capacidad de la KTP 720X para mantener un control preciso del peso y una operación confiable en formulaciones complejas, asegurando calidad del producto y estabilidad del proceso en producción a gran escala.
En Grupo Rasch trabajamos con Romaco porque entendemos que la excelencia en maquinaria no es casualidad: se construye con ingeniería probada, procesos documentados y resultados medibles.
Para nosotros, cada proyecto nace como un acto único, con identidad propia, trazabilidad completa y documentación desde el primer día.

